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Moeve e ISFA ponen en marcha una prueba piloto con diésel renovable para disminuir las emisiones en el sector agrícola

Un nuevo proyecto piloto impulsado por Moeve e ISFA evaluará durante seis meses el uso de diésel 100 por cien renovable en maquinaria agrícola pesada en Cáceres, con el fin de reducir la huella de carbono en una actividad de compleja electrificación.

Por Redacción Petróleo y Negocios2 min de lectura
Fuente identificada Referencia enlazada Actualizada 6 oct 2026
Moeve e ISFA ponen en marcha una prueba piloto con diésel renovable para disminuir las emisiones en el sector agrícola
Moeve e ISFA ponen en marcha una prueba piloto con diésel renovable para disminuir las emisiones en el sector agrícola. Foto: revista quimica

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En resumen

  1. 1Un nuevo proyecto piloto impulsado por Moeve e ISFA evaluará durante seis meses el uso de diésel 100 por cien renovable en maquinaria agrícola pesada en Cáceres, con el fin de reducir la huella de carbono en una actividad de compleja electrificación.
  2. 2Las compañías Moeve e ISFA han establecido una alianza para desarrollar un proyecto piloto enfocado en la utilización de diésel 100 por cien renovable, conocido como HVO, con el propósito de disminuir las emisiones vinculadas a la maquinaria agrícola pesada.
  3. 3La iniciativa, que dio comienzo en junio y se extenderá por un periodo de seis meses, se lleva a cabo en una plantación de almendros de 600 hectáreas situada en la localidad cacereña de Logrosán.

Las compañías Moeve e ISFA han establecido una alianza para desarrollar un proyecto piloto enfocado en la utilización de diésel 100 por cien renovable, conocido como HVO, con el propósito de disminuir las emisiones vinculadas a la maquinaria agrícola pesada. La iniciativa, que dio comienzo en junio y se extenderá por un periodo de seis meses, se lleva a cabo en una plantación de almendros de 600 hectáreas situada en la localidad cacereña de Logrosán. En este ensayo se analiza el funcionamiento del combustible renovable en labores agrarias, el cual tiene la capacidad de integrarse en los motores actuales y disminuir hasta un 90 por ciento las emisiones de dióxido de carbono en todo su ciclo de vida si se compara con el combustible tradicional. Para esta prueba, Moeve aporta 15.000 litros de diésel completamente renovable, elaborado a partir de residuos orgánicos, destinados a propulsar una flota de 12 vehículos compuesta por ocho tractores y cuatro cosechadoras. Dado que el 28 por ciento de las emisiones de carbono de ISFA proceden de su maquinaria, este suministro permitirá evitar la emisión de 43 toneladas de dióxido de carbono, sirviendo además para examinar la eficacia de los combustibles renovables como una solución sostenible y de adopción inmediata en sectores donde la electrificación resulta compleja. Cristina Ballester, directora Comercial del área de Clean Energies de Moeve, indicó que disminuir las emisiones del sector agrícola es una prioridad para avanzar en la transición energética y precisa respuestas inmediatas que resguarden su competitividad, destacando que los biocombustibles de segunda generación brindan una alternativa ya accesible y compatible con los propulsores actuales. Por su parte, Iker Baron, socio y director de Sostenibilidad de ISFA, resaltó que la incorporación de biocombustibles de segunda generación constituye una gran opción para cumplir con las metas de sostenibilidad sin la urgencia de cambiar la maquinaria a corto plazo. Con el propósito de asegurar el suministro de este recurso, Moeve trabaja junto a su socio Apical en la edificación de una nueva planta de biocombustibles de segunda generación en Huelva, la cual formará parte del mayor complejo de esta categoría en el sur del continente europeo. Dicha infraestructura cuenta con una inversión acumulada de 1.200 millones de euros y una capacidad flexible de producción que alcanza las 500.000 toneladas al año de HVO y combustible sostenible para aviación, elementos fundamentales para que la empresa logre su meta de encabezar el mercado ibérico de biocombustibles de segunda generación con un volumen de 2,5 millones de toneladas anuales para el año 2030.

Fuente primaria verificadaEl Periódico de la Energía ↗
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