Mercados
El Gobierno portugués descarta recortar el IVA ante la escalada de los precios de los combustibles y alimentos
El Ejecutivo de Portugal ha descartado aplicar una reducción del IVA para mitigar el encarecimiento de los precios impulsado por el mercado petrolero internacional, argumentando que tal medida podría beneficiar desproporcionadamente a los sectores de mayor poder adquisitivo y mermar los fondos para los hogares vulnerables.

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En resumen
- 1El Ejecutivo de Portugal ha descartado aplicar una reducción del IVA para mitigar el encarecimiento de los precios impulsado por el mercado petrolero internacional, argumentando que tal medida podría beneficiar desproporcionadamente a los sectores de mayor poder adquisitivo y mermar los fondos para los hogares vulnerables.
- 2El Ejecutivo de Portugal ha manifestado su negativa a implementar una rebaja en el Impuesto sobre el Valor Añadido como mecanismo para contener el incremento de los precios derivado del encarecimiento global del petróleo, una situación que incrementa la presión financiera sobre los consumidores.
- 3Según indicó el ministro de Economía y Cohesión Territorial, Manuel Castro Almeida, existe el peligro de que una disminución impositiva no se refleje por completo en las tarifas finales y termine ensanchando los márgenes comerciales.
El Ejecutivo de Portugal ha manifestado su negativa a implementar una rebaja en el Impuesto sobre el Valor Añadido como mecanismo para contener el incremento de los precios derivado del encarecimiento global del petróleo, una situación que incrementa la presión financiera sobre los consumidores. Según indicó el ministro de Economía y Cohesión Territorial, Manuel Castro Almeida, existe el peligro de que una disminución impositiva no se refleje por completo en las tarifas finales y termine ensanchando los márgenes comerciales. Durante su comparecencia en el Parlamento realizada el pasado miércoles, el funcionario señaló que no considera esta alternativa como el método idóneo para hacer frente al encarecimiento generalizado.
El titular de la cartera económica argumentó que una bajada generalizada de la carga fiscal favorecería principalmente a las familias con mayores niveles de consumo, al tiempo que mermaría los fondos estatales destinados a la asistencia de las poblaciones más vulnerables. Esta postura gubernamental se hace pública en un escenario marcado por la volatilidad en los mercados energéticos a raíz de los acontecimientos en Oriente Medio y las amenazas sobre el abastecimiento. Al respecto, la Agencia Internacional de la Energía señaló en su reporte de septiembre que los contratos de futuros del crudo Brent operaban alrededor de los 105 dólares por barril, lo que representa un incremento de 21 dólares frente al inicio de agosto y un 45 por ciento por encima de las cotizaciones previas al conflicto internacional.
Este encarecimiento del petróleo se traslada de manera directa a los valores de la gasolina y el gasóleo, impulsando también los gastos operativos y de transporte de las corporaciones con repercusiones colaterales en la alimentación y otros productos de consumo masivo. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, la tasa de inflación interanual en territorio portugués se ubicó en el 3,3 por ciento durante el mes de agosto. Las discusiones en el ámbito fiscal abarcan tanto la posible modificación impositiva sobre los alimentos como las estrategias para amortiguar el alza de los carburantes, si bien las valoraciones emitidas por el ministro Castro Almeida se enfocaron puntualmente en los gravámenes aplicados a los productos alimenticios dentro del marco fiscal del país, donde la tasa general alcanza el 23 por ciento en Portugal continental mientras que ciertos productos cuentan con tipos reducidos del 6 por ciento o intermedios del 13 por ciento.



