Mercados
Aprovechamiento de las capas térmicas oceánicas impulsa nuevas iniciativas renovables en islas remotas
Un proyecto en el archipiélago de Lakshadweep busca demostrar la viabilidad comercial de la conversión de energía térmica oceánica, una tecnología renovable que aprovecha la diferencia de temperatura entre las aguas superficiales y profundas para generar electricidad continua.

Lectura rápida
En resumen
- 1Un proyecto en el archipiélago de Lakshadweep busca demostrar la viabilidad comercial de la conversión de energía térmica oceánica, una tecnología renovable que aprovecha la diferencia de temperatura entre las aguas superficiales y profundas para generar electricidad continua.
- 2Un proyecto en desarrollo en el archipiélago de Lakshadweep, situado a casi 400 kilómetros al oeste de la India continental, busca demostrar por primera vez la viabilidad comercial de la conversión de energía térmica oceánica, conocida como OTEC por sus siglas en inglés.
- 3La iniciativa, impulsada por el Instituto Nacional de Tecnología Oceánica de la India, utilizará agua de mar extraída a 1.000 metros de profundidad para generar 65 kilovatios de electricidad y producir 100.000 litros de agua potable al día, aprovechando una diferencia térmica superior a los 20 °C entre la superficie y el fondo marino.
Un proyecto en desarrollo en el archipiélago de Lakshadweep, situado a casi 400 kilómetros al oeste de la India continental, busca demostrar por primera vez la viabilidad comercial de la conversión de energía térmica oceánica, conocida como OTEC por sus siglas en inglés. La iniciativa, impulsada por el Instituto Nacional de Tecnología Oceánica de la India, utilizará agua de mar extraída a 1.000 metros de profundidad para generar 65 kilovatios de electricidad y producir 100.000 litros de agua potable al día, aprovechando una diferencia térmica superior a los 20 °C entre la superficie y el fondo marino.
Según Purnima Jalihal, quien dirigió el proyecto antes de jubilarse, esta tecnología puede ampliarse para abastecer de energía renovable las 24 horas del día a islas y comunidades remotas. El sector experimenta una nueva ola de entusiasmo con proyectos recientes a escala de kilovatios en China y las islas Canarias, además de iniciativas previstas en Hawái, Taiwán y Japón. Aunque intentos anteriores fracasaron por problemas de ingeniería y financiación, los esfuerzos actuales se benefician de dispositivos más avanzados y una mayor capacidad técnica.
A pesar de los avances, expertos como Robert Varley, exdirector del programa OTEC en Lockheed Martin, señalan que el sector necesita una demostración de al menos unos pocos megavatios para que la inversión despegue a gran escala. Para superar los riesgos en alta mar, empresas como Global OTEC han desplegado plataformas preparadas para resistir huracanes, mientras firmas como Sea Solar Power diseñan plantas comerciales capaces de competir con el suministro de diésel en redes insulares, requiriendo nuevas inyecciones de capital para completar sus fases de ingeniería y construcción.



